—¡Ay, por Dios, Jayden! —soltó Aria entrando en pánico, porque no solo el vaso se había hecho trizas, sino que el cuerpo de Jayden también se había venido abajo. Y lo peor de todo fue que cayó directo sobre los vidrios rotos, provocando que se cortara en varias partes del cuerpo y empezara a sangrar.
Haciendo tripas corazón y usando toda la fuerza que pudo reunir, Aria logró levantar a Jayden y regresarlo a la cama. Quién sabe de dónde carajos sacó las fuerzas para cargarlo ella sola.
—¡Ah! —se