Jayden tenía diez años cuando pisó por primera vez la casa de la familia Matthew. Escuchar las noticias de que todos sus amigos habían sido adoptados llenaba al niño de entusiasmo.
"Te comprarán todo lo que quieras".
"Te llevarán de viaje".
"También te llevarán a comer comida deliciosa y tendrás tu propia habitación".
Casi todos los días, el pequeño Jayden imaginaba cada palabra que decían sus amigos, esperando poder experimentarlo él también. Y el día que Jayden tanto esperaba finalmente llegó