STELLA HARPER
El viento suave que soplaba en el campo ahora parecía traer un susurro distinto, casi una llamada. Giré la cabeza, intentando entender de dónde venía ese sonido. Al principio era solo un eco lejano, como olas rompiendo en un mar muy distante. Luego empezó a tomar forma.
— …Stella… Quédate conmigo, Stella… Stella…
Mi nombre, envuelto en un timbre que conocía muy bien.
Damian.
Miré a mis padres. Ellos sonreían, pero había una suave sombra de tristeza en sus ojos.
— ¿Lo oyen? —pregun