DAMIAN WINTER
Morales hizo un gesto rápido, y en ese instante todo pareció detenerse. El aire se quedó suspendido en mis pulmones, los segundos se alargaron, y cada fibra de mi cuerpo solo tenía un enfoque: Danian. Su rostro marcado por el miedo, los ojos muy abiertos pidiendo auxilio y el cuerpo tembloroso por el miedo a su propia madre.
El sonido del movimiento táctico que vino después rompió esa suspensión en el tiempo. Dos agentes surgieron por los laterales, luces cruzaron la oscuridad, y