STELLA HARPER
Un campo abierto se extendía ante mí. El cielo era de un azul tan límpido que parecía recién pintado, y una brisa suave y perfumada mecía las flores amarillas a mi alrededor. Por un instante, pensé que solo estaba en algún parque que no recordaba haber visitado. Pero había algo diferente allí… algo que me envolvía con un calor conocido y reconfortante.
— Hija…
Me giré despacio. Mis ojos se abrieron como platos cuando vi a dos figuras caminando hacia mí.
— ¿Mamá? ¿Papá?
Corrí antes