Seis meses después
El murmullo de la convención retumbaba suavemente por los pasillos del hotel.
En el baño del segundo piso, Dianella cerró el grifo, sacudió las gotas de agua de sus manos y se miró en el espejo.
Respiró profundo y dejó escapar un suspiro largo, alisando el cabello que enmarcaba su rostro decidido.
Sus ojos, oscuros y brillantes, reflejaban una mezcla de nerviosismo y confianza.
—Estoy segura de que voy a salir victoriosa —se dijo en voz baja, con una sonrisa que empezaba a nac