—¿Qué significa esto?
La voz de Sebastián se alzó con una mezcla de furia y confusión mientras observaba el video en la pantalla del celular. Su rostro, que siempre se mostraba imponente, ahora era un retrato de incredulidad.
Dianella sintió que se le paralizaba el cuerpo. El corazón le latía con fuerza y una oleada de sangre le subió al rostro, haciéndolo arder.
Estaba harta. Herida. Traicionada.
—¿Por qué traicionas así a tu hermana, Thomas? —espetó Sebastián, todavía sin mirar a nadie más que