— Señorita Beltrán, ahora usted cuenta con un gran número de empleados y todo un ejército que haría lo que fuera por usted, nosotros cinco, solo somos los encargados de coordinar, como los gerentes, por decirlo así… Por lo que, lo que sea que usted pida, no será un problema para nosotros conseguirlo… — Explicó Santiago.
— Bueno… Ya que insisten, creo que sí hay algo en lo que podrían ayudarme… — Comentó Carmen pensativa. — Necesito que encuentren a alguien por mí, necesito saber qué pasó con