— Simplemente, asumí mi papel como el heredero, madre, pero siempre he sido claro con ella y ya me imagino que tú también debes saberlo, Laura no es nadie para mí… — Gruñó Bastián, viendo fijamente a su madre.
— Pues… Digas lo que digas, no aceptaré, ni permitiré que te vuelvas a involucrar con esa mugrosa y barata zorra, una ignorante sin procedencia y sin linaje, una muerta de hambre sin nada… Bastián, te recuerdo que ella es la mujer que permitió que tu padre muriera, ¿o acaso ya lo olvidas