Y por un rato más la fiesta continuó, hasta que los invitados comenzaron a abordar a los prometidos para despedirse, incluyendo a la familia Hidalgo, quien antes de irse, pasaron a felicitar una vez más a la pareja.
Pues debían mantener las apariencias frente a todos, excepto por Bastián, quien fue el primero en salir sin decir nada, ni despedirse.
Mercedes, su madre, simuló una sonrisa, pero Carmen pudo reconocer en su expresión esa mirada de odio que la señora ya le había dirigido muchas ve