— No te menosprecies, Carmen, eres una buena chica, amable y hermosa, te mereces a un hombre que te valore, que sea capaz de luchar por ti y que te respete, que te dé tu lugar… — Soltó Marcus y con pena, Carmen volteó la vista inmediatamente hacia un ventanal de la habitación, sintiendo ese doloroso pinchazo, pues ella sabía perfectamente que Marcus lo decía por Bastián. — Si tú me lo permites, Carmen, yo soy capaz de darte eso… — La otra mano de Marcus cubrió la pequeña mano que sostenía de Car
Nieves G.D.
Hola a todos! les comento que estaré actualizando a diario entre dos a tres capítulos, espero leer sus opiniones! gracias