HOLLY
Adam volvió a hacer de las suyas.
Salió muy temprano para su oficina no sin antes dejar sus instrucciones; los niños y yo seriamos recogidos por su chofer para que nos llevara al salón, luego pasar al mejor sastre de la ciudad por el traje de Tony y por ultimo recoger el vestido de Alice.
Vendría por nosotros a las cinco.
—Tendremos un día ajetreado, ¿no niños?
El chofer había sonado su claxon, indicando que ya nos esperaba, luego de rectificar que todo estuviese bien cerrado, los niños s