Dimitri insistió hasta el cansancio en ir al ginecólogo, él quería ver que todo estuviera bien. Ambos escuchamos el corazón de nuestro hijo y lo vimos por primera vez, aunque no se viera realmente.
— Tenemos que buscarle un nombre al niño — me dijo mientras me ayudaba a limpiar mi vientre.
— Aún es muy pronto, quiero saber cual es su genero primero — le dije.
Él negó de inmediato.
— Es un niño, puedo sentirlo — me dijo con una sonrisa.
Yo le quité la servilleta y terminé de limpiar.
— Solo pido