53 Fin.
Dos años después,
En la noche de Navidad, Bonnie estaba profundamente dormida. Había esperado a Papá Noel hasta altas horas de la noche, hasta que el sueño pudo más que ella. La dejé en su habitación y fui a la mía, ya que también estaba algo cansada.
—¿Dimitri, estás en el baño? —pregunté.
Pero no hubo respuesta alguna. Empecé a sacarme la ropa, quería ponerme la pijama y dormir todo lo que restaba de la noche.
—Jo… jo… jo… —dijo alguien a mis espaldas.
Lentamente me di la vuelta, semidesnuda,