La sangre se hiela en mis venas y creo que me va a dar algo, no respiro y hasta siento que el corazón se me paraliza al reconocer su voz.
Abro los ojos de pronto y no quiero llorar, lo he añorado tanto, deseado tanto, que no sé cómo reaccionar. No quiero verlo, todo lo que se me ocurre es salir corriendo y dejar todo atrás, no quiero encontrarme con la dura realidad de que él no está y que todo ha sido producto de mi imaginación.
Cuando hago el intento de irme sin voltear a mi espalda para sab