Cuando pensé que me dejaría vestida y alborotada me llamó y dijo que se le presentó un inconveniente, pero que ya está cerca del departamento. Bajé a esperarlo y a los pocos minutos apareció, cuando bajó del auto pude ver lo cansado que está, tiene una leve barba de días en su magnífico rostro y aun así se ve muy guapo.
Cuando estuvo cerca de mí corrí para abrazarlo, él correspondió a mi abrazo y con mucha fuerza me apretó contra sí. Aspiro mi aroma por minutos, me dijo cuanto me extrañó, al se