Un mes después.
Ha pasado un mes desde que me despedí de Edward en el aeropuerto. Un mes donde he llorado a mares su ausencia, sabía qué me haría falta, pero no tenía idea de cuanto. Me destrozó la idea porque tuve la esperanza muy dentro de mí de que me llamaría aunque fuera una sola vez, pero qué equivocada estaba.
Quiero entenderlo y quiero saber por qué no me llamó ni una sola vez, yo le escribí dos veces y me arriesgué a llamarlo una vez, pero jamás me contestó y todo lo que puedo pensar e