Viviana
Al regresar al rancho, ella sentía desesperación, muchas ganas de salir corriendo; casi no escuchaba todo lo que Juan repetía y finalizaba con carcajadas o groserías, y en medio del cansancio y el largo viaje, se quedó dormida y soñó que una enorme rata le robaba a su hija y se despertó con un dolor extraño en el pecho, como si un violín desafinado estuviera tocando dentro de su corazón.
Al llegar a la casa, el aire pesaba, las paredes parecían acercarse lentamente y cada sombra se es