ELAXI
Es increíble la manera en la que Ozzian Carter se ha infiltrado en mi sistema, desde que subí al auto, manejando en dirección a la cafetería, no he dejado de mirar a cada tanto, la pantalla de mi celular, deseando no ver su nombre parpadear, no estoy haciendo nada malo y se siente como si estuviera cometiendo el peor crimen de la historia.
No debería estar sintiendo este cúmulo de culpas, cuando él nunca me avisa a dónde va, me muerdo el labio inferior, memorizando y reviviendo lo que pasó en el vestidor esta tarde, él me hace sentir como si fuera una mujer de verdad, alguien que puede ser deseada.
—Me estoy volviendo loca —me susurro a mí misma.
Al llegar, tomo mi tiempo, no pienso quedarme demasiado rato aquí, aún no tengo idea de por qué Gab me ha pedido que viniera, no obstante, después de lo que le hizo Ozzian, me siento en deuda, todo esto es mi culpa. Entrando, veo que casi no hay gente, solo tres personas mayores en la barra comiendo pastel de chocolate, una familia en l