El domingo amaneció con una claridad que parecía burlarse de la oscuridad que se cernía sobre sus vidas. En el apartamento de Enzo, la luz matutina se filtraba a través de las ventanas mientras Viktor permanecía frente a sus pantallas, los dedos moviéndose con precisión mecánica sobre el teclado. La tensión acumulada durante días había cristalizado en esta mañana decisiva.
Valeria observaba desde el sofá, una taza de café humeante entre sus manos, mientras procesaba la información que Viktor hab