El martes amaneció con una claridad que contrastaba brutalmente con la oscuridad de los acontecimientos que se desarrollaban en paralelo por toda la ciudad. Mientras Valeria intentaba procesar las implicaciones de su encuentro con la Princesa Leonor, Marta Guerrero se encontraba en el vestíbulo del Hotel Majestic de Mallorca, con una libreta llena de anotaciones y una determinación férrea que había caracterizado toda su carrera periodística.
La recepcionista, una mujer de mediana edad con el uni