Mundo ficciónIniciar sesiónValeria sostenía el sobre entre sus dedos temblorosos. Su nombre escrito con aquella caligrafía que había aprendido a reconocer. Elegante, firme, ligeramente inclinada hacia la derecha. Como él. Como todo lo que Enzo hacía: con precisión, con intención.
El apartamento estaba en silencio. Solo el tictac del reloj y su respiración entrecortada. Había pasado una semana desde que lo vio por última vez. Una







