Mundo ficciónIniciar sesiónEl frío de Nueva York era diferente al de Madrid. Más cortante, más despiadado. Valeria ajustó su abrigo mientras caminaba por la Quinta Avenida, sintiendo cómo el viento se colaba entre su cabello y le mordía las mejillas. A su alrededor, la ciudad palpitaba con su ritmo frenético: taxis amarillos, ejecutivos apresurados, turistas desorientados. Pero ella solo podía pensar en él.
Tres días. Tres maldit







