La reunión con el contacto italiano nunca sucedió.
A las siete y treinta, cuando Valeria y Enzo estaban a punto de salir, llegó un mensaje del número desconocido:
"Cambio de planes. Demasiado peligroso esta noche. Bianca tiene gente vigilando. Mañana. Les contactaré."
Valeria tiró su teléfono contra el sofá.
—Por supuesto. Por supuesto que no sucede nada cuando lo necesito.
Para las ocho de la noche, las fotos falsas eran tendencia número uno en España. Para las nueve, en toda Europa. A las diez