La reunión cancelada llegó como el último clavo en un ataúd que ya estaba sellado.
Valeria observaba la pantalla de su teléfono con una incredulidad que rayaba en lo cómico, las palabras del mensaje brillando con esa claridad cruel que solo las malas noticias sabían ofrecer. "Cambio de planes. Demasiado peligroso. Mañana."
Mañana.
La palabra resonaba en su mente como una burla. Como si mañana pudiera salvar algo. Como si mañana no fuera demasiado tarde.
—No puede ser. —Su voz salió como un susur