Mundo ficciónIniciar sesiónLa sala del tribunal se vació con esa lentitud ceremonial que solo los espacios de poder sabían producir. Valeria observaba cómo los últimos espectadores abandonaban sus asientos mientras permanecía inmóvil en la primera fila de la galería pública, sus manos entrelazadas sobre su regazo con tanta fuerza que sus nudillos habían adoptado ese tono blanco que solo la tensión extrema sabía crear.
El juez habí







