Mundo ficciónIniciar sesiónLa notificación llegó a las 8:17 AM, cuando el sol de Madrid ya había conquistado completamente el cielo y la ciudad despertaba con esa energía frenética que solo existía en las mañanas de los días laborales.
Valeria observaba la pantalla de su teléfono mientras permanecía sentada en el borde de la cama del hotel, sus manos temblando alrededor del dispositivo con una intensidad que hacía que las letras bailara







