Mundo ficciónIniciar sesiónLa decisión llegó con la claridad brutal de una guillotina cayendo.
Valeria observaba el teléfono en su mano—el mensaje de -F brillando en la pantalla con esa luminosidad obscena que solo las amenazas sabían producir—mientras el resto del equipo permanecía inmóvil alrededor de la mesa del apartamento de Carmen. La luz de la mañana se filtraba a través de las ventanas con esa cualidad dorada que parecía burlarse







