Mundo ficciónIniciar sesiónEl sobre manila descansaba sobre la mesa de café como una bomba a punto de estallar. Valeria lo observaba desde el sofá, con una taza de té que se había enfriado entre sus manos. La luz del atardecer se filtraba por las cortinas, proyectando sombras alargadas que parecían señalar acusadoramente hacia aquel objeto.
"Ábrelo cuando estés sola", le había dicho Alejandro al entregárselo. "Y prepárate para lo que va







