Mundo ficciónIniciar sesiónLa luz mortecina del atardecer se filtraba por las cortinas del despacho de Enzo, proyectando sombras alargadas sobre las paredes. Valeria permanecía sentada en el sofá de cuero, con la mirada fija en la pantalla del ordenador mientras Enzo manipulaba los controles del programa de audio. El silencio entre ellos era denso, cargado de tensión y expectativa.
—El técnico me aseguró que este software puede aislar las voces y mejorar la calidad —explicó Enzo, pasando una mano p







