Su esposo

Chloe estaba frente al edificio de Seda Negra, aunque no fue difícil salir de la mansión Montenegro, esperaba que no haya sido vista por nadie, le dolían los pies, tuvo que caminar unas cuadras antes de pedir un taxi para no levantar sospechas al traerla a dicho lugar.

- Señorita – Dijo el hombre con el que Ivanna era muy cariñosa. – Soy Aleks, Madame la espera – Le entregó el antifaz, ella se giro para quitarse las gafas oscuras y se lo puso.

Aleks la guio dentro del edificio, aunque no usaron la misma entrada de la noche anterior, pues era urgente que llegara con Madame.

Aleks toco la puerta de la oficina de Madame, no tardaron en dar la orden de entrada, abrió y dio paso a Chloe.

- Gracias – Dijo ella con su voz baja, entró a la oficina y su mirada se centro en Ivanna, suspiró aliviada de tenerla ahí.

Aleks no entró, cerró la puerta dejando a las tres mujeres solas, para que conversaran, aunque Madame no tenía mucho tiempo, tenía que convencer a aquella chica para que aceptara de nuevo acostarse con Dante Montenegro.

- No tenemos mucho tiempo, el hombre que pago ayer por tu primera vez, te quiere de nuevo esta noche, pon tu precio – Dijo Madame sin rodeos.

- No me interesa el dinero – Respondió Chloe, en sí, ni siquiera sabía por que accedió a ir, tal vez por lo desesperada que escucho la voz de Ivanna.

- Pide lo que quieras, te aseguro que ese hombre pagara lo que pidas sin importarle nada – Dijo Madame ya desesperada.

Chloe miró de reojo a Ivanna, ella se encogió de hombros, la decisión sería de ella de nadie más. Pensó por unos segundos, no podía negar que ese hombre le dio una gran cogida, tal vez era así por que fue su primero, pero, repetir no estaría mal, así podría obtener más experiencia, se mordió su labio inferior y sonrió.

- Está bien, acepto – Dijo.

Madame casi grita de alivio, esa chica era su salvación, ahora solo tenía que prepararla para que se reuniera con Dante Montenegro, la miró de pies a cabeza, ella vestía una enorme gabardina negra a simple vista se veía lo costosa que era, pero no era momento de pensar en eso.

- Ivy, llévala a que se prepare – Dijo- Debo ir a informarle al Señor que estarás lista para él muy pronto – Comentó.

Madame salió de la oficina dejando a las dos chicas.

Ivanna se acercó emocionada, no pensó que fuera aceptar así de rápido, pero eso le hacía sentirse orgullosa de ella, Chloe merecía divertirse, no seguir secándose en esa aburrida mansión.

- Vamos, tenemos que ponerte sexy para ese semental – dijo tomándola del brazo y caminando con ella hacia la puerta.

Aleks estaba algo apartado con alguno de sus compañeros de trabajo, miro a Ivy salir muy animada con aquella chica, podía esperar un poco más, a que ella se desocupara, luego se la llevaría a una de las habitaciones, donde la haría gemir toda la noche.

**********

Madame entró de nuevo al privado de Dante Montenegro, no estaba solo, su asistente estaba ahí con una carpeta en las manos, sabía lo que era, el Ceo jamás espera un “No” por respuesta así que ya tenía todo preparado para su noche con aquella prostituta.

- Ella se está preparando para usted – Dijo extendiendo las manos para que le entregaran la carpeta.

Dante hizo una seña su asistente entendió de inmediato y le entrego la carpeta a Madame, ella ya sabía lo que tenia que hacer.

- Sin errores Madame – Dijo con esa aterradora autoridad.

Madame asintió, temblorosa tomo la carpeta y suspiró, esa chica simplemente tenía que firmar y si apreciaba su vida, no diría nada sobre quien es el hombre que paga por sexo con ella.

- Gracias, sobre el pago…-

- La cantidad que ella pida, será también la cantidad para ti está vez – La interrumpió.

Madame asintió orgullosa, aquella chica había dicho que no le importaba el dinero, así que ella sería quien pondría el precio de esa noche, claro para su propio beneficio y era obvio que esa chica también ganaría mucho.

*********

Chloe salió del baño, se tomó una ducha rápida, los jabones que tenían ahí eran exquisitos, miro la lencería que Ivanna había preparado para que usara, le encantó, era incluso más bonita que la que uso a noche.

Se acercó para tomar en sus manos, era suave, color negro, de encaje, aunque muy transparente y fino, no ocultaría nada de su cuerpo, pero eso le encantaba aun más.

- Vamos a darnos prisa, tienes que verte sexy – Dijo Ivanna acercándose con un estuche de maquillaje.

- Okey – Chloe empezó a vestirse frente a ella.

Ivanna se la quedo mirando, ella tenía su piel de porcelana, algunas marcas rojas de la noche anterior, pero era hermosa, su hermano realmente no sabía la clase de mujer que tenía como esposa.

Tocaron la puerta y entró Madame sin siquiera recibir el permiso, Chloe se sonrojo y se giro para darle la espalda ya que no tenía puesto el antifaz, Ivanna se lo paso de inmediato, nadie debía saber que ella era Chloe Montenegro.

- Necesito que firmes este contrato de confidencialidad – Dijo Madame acercándose a paso firmes.

Chloe se giro una vez que se puso su antifaz, ya estaba con esa sexy ropa interior que dejaba mucho a la vista.

- ¿por qué? – preguntó sin tomar la carpeta que Madame le estaba entregando.

- Es un hombre muy importante, esta prohibido que su identidad sea revelada, así que tienes que firmar, no tienes opción o destruirá totalmente tu vida – comentó Madame.

Chloe frunció el ceño, tomó la carpeta, pero al instante fue arrebatada por Ivanna, ella a pesar de la vidas descarriada que tenía, sabía algo de negocios, de contratos, leyó el que tenía en sus manos, no era nada del otro mundo, solo que si revelaba la identidad del hombre al público pagaría una gran suma de dinero, quiso reír, Dante bien podría darle esa cantidad a Chloe si ella se lo pedía, pero tampoco es como si debían meterse en problemas, además había una clausula que la hizo dudar, una donde la vida de Chloe podría correr peligro.

- Firma, solo será esta noche – Dijo Ivanna.

Chloe asintió, ella tenía razón, solo una noche más con ese hombre y después no volverían a encontrarse más. Cuando pensaba en firmar se quedo pensativa, no podía usar su firma de Señora Montenegro, sería terrible si ese contrato se filtrara a los medios. Así que uso su firma de soltera, de Chloe Borges, solo eran sus iniciales, nadie la recordaba así, pues al cumplir los dieciocho años se caso y paso a ser conocida como Chloe Montenegro.

- Perfecto. ¿Lista? – Madame tomó la carpeta, debía entregarla al asistente de señor Montenegro, junto con la cantidad que debían pagarla tanto a ella como a la chica.

Chloe se giró a Ivanna, ella rápidamente saco su labial rojo pasión, ella se veía totalmente diferente con ese color, sus labios carnosos resaltaban tan sexy, tan perfectos.

- Si – Dijo Chloe, tomó albornoz, que tampoco tenía caso usarlo pues era transparente, pero era el complemento ideal a su lencería.

Y así, Chloe fue guiada personalmente por Madame a la habitación, la misma de la noche anterior, donde perdió su virginidad, una vez más se encontraría con ese semental que la hizo mujer.

- Disfruta – dijo Madame dejándola justo frente a la puerta, después se marchó.

Chloe tomó una gran bocanada de aire antes de entrar, no debía temer, ya había estado con él la noche anterior, la experiencia sería la misma o incluso mejor. Ella estaba dispuesta a disfrutar esa noche, incluso más que Dante Montenegro, que apostaba que ahora estaba cogiéndose a una de sus amantes.

Abrió la puerta, las luces eran bajas, dándole un toque romántico, era irónico, ninguno de los dos buscaba algo así, pero bueno no es como si fuera importante, al cerrar la puerta camino con lentitud y elegancia por la habitación, su mirada se centró en la ventana, ahí estaba él, dándole la espalda. Se veía tan sexi, tan imponente, de espalda ancha, sus brazos musculosos se marcaban a través del traje a la medida que usaba.

Él se giro para encontrarse con ella, esta vez no cubría su rostro como la noche anterior, no era necesario, ayer solo fue un requisito para los invitados, además que anoche ella no firmo el contrato de confidencialidad, a diferencia de esa noche, ya su asistente se lo había informado, el contrato firmado por ella estaba en sus manos. Si se atrevía a revelar su identidad su furia caería sobre ella, tan seguro estaba que ella no quería ser arruinada.

Chloe empezó a temblar, sus labios carnosos rojos se abrieron de sorpresa, sus ojos estaban anclados en él. En ese hombre que había amenazado a Madame con destruirla si no la llevaba ante él, ese hombre que había pagado seis millones por su virginidad. Es su esposo.

- Dante – Susurro tan bajo, que su voz no llego a él.

Dante Montenegro la recorrió con la mirada, sus ojos azules devoraban cada parte de su cuerpo, cada curva en ella era perfecta, solo con verla su erección crecía en su entrepierna, una sonrisa descaradamente orgullosa se dibujó en sus labios.

Ella es mejor prostituta que se ha cogido y la quería solo para él, esa noche, nuevamente la llenaría de toda su esencia.

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