Él la levanto del suelo bruscamente, no terminarían ahí, eso solo era el comienzo, la sostuvo contra la pared, y sin más preámbulos la penetro, el dolor fue agudo, que la hizo gritar repentinamente, sintiendo el desgarro de su virginidad.Chloe no tuvo tiempo de siquiera para procesarlo, pues é se empezó a mover, al principio con movimientos lentos y profundos.- Mírame – Ordeno él.Ella abrió sus ojos, llenos de lágrimas, se encontró con aquellos azules de su comprador, observando su reacción, reclamando lo que él había comprado.De repente, aquella sensación de presión dolorosa, cambio, el ronce, la fricción constante, sus estocadas, comenzaron a provocar un calor primitivo, tan urgente, su cuerpo respondía a ese placer descubierto.Chloe, con sus brazos rodearon el cuello de su comprador, solo por instinto, su cuerpo se arqueo, intentando sentir más profundo cada centímetro de él. Sus gemidos se escapaban de sus labios ya no de miedo, sino de placer puro.- ¿Te gusta? ¿Te esta gus
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