Cuando Chloe despertó a la mañana siguiente, estaba sola en la habitación. Se sentó en la cama, dándole vueltas a las palabras de Dante. Sabía que debía decirle la verdad, pero también que él no perdonaría el engaño.
- Él tiene la culpa de que esto llegara tan lejos... – susurró, intentando justificar su plan de venganza para no sentirse tan culpable.
Se levantó y dirigió al baño con mucho cuidado, a pesar de que ya se sentía mejor de las caídas que sufrió en el atentado, el dolor en sus cadera