Chloe miró a Dante antes de entrar al baño de mujeres. Él entró al de hombres, pero no tardó ni cinco minutos; se lavó las manos, se acomodó el esmoquin frente al espejo y salió rápido.
Se paró justo en la entrada del pasillo a esperar.
- Señor Montenegro - dijo un empleado de Vander al acercarse, haciendo una reverencia- El corte inaugural empezará en unos minutos. Los señores Vander lo esperan.
Dante asintió, mirando de reojo la puerta del baño. Chloe seguía dentro.
- Iré en un momento, con m