Chloe se mordió los labios, sintiendo una punzada de angustia. No alcanzaba a comprender cómo su padre podía querer hacerle tanto daño a la familia Montenegro, y especialmente a Dante. Él no tenía la culpa de lo que había pasado años atrás; nadie debía pagar por la infidelidad de su madre y Damián Montenegro.
Otro mensaje llegó al teléfono mientras Aleksei lo tenía en sus manos. Se lo pasó a Chloe para que lo leyera.
“La prostituta Gala aún tiene trabajo que hacer, espera indicaciones”.
Las lág