Dante siguió a Chloe hasta el salón principal. Logró sujetarla del brazo, pero no dijo nada más; soltó un suspiro pesado, frustrado por no entender qué le pasaba.
- Hay que hablar - dijo Dante, mirando hacia el estrado donde todo estaba listo para el corte inaugural- Pero ahora, acompáñame.
Chloe lo miró con el ceño fruncido. Las palabras de Sandra se repetían en su cabeza y le dolían. Aunque conocía el pasado de Dante, saber que incluso en sus verdaderos viajes de negocios se llevaba a sus ama