Dante entró en la habitación tarde. Chloe dormía. El camisón de seda se le había subido hasta los muslos y el escote en V apenas contenía sus pechos. Se acercó y la tapó con la sábana sin hacer ruido.
Dante se sentó en el borde de la cama y se quedó mirándola fijamente. Chloe había sufrido un atentado causado por su propio padre, a quien creía muerto desde hacía años, pero lo estaba sobrellevando sin señales de shock o trauma evidente.
Dante se levantó de la cama con cuidado y fue al clóset. A