Dime algo...
Chloe lo miraba sin entender, sintiendo una punzada de miedo ante esa mirada fría y calculadora.
- ¿Versiones? -preguntó ella, sosteniéndole la vista.
- Sí. Desde que nos casamos siempre te mostraste obediente y aburrida, vistiendo ropas de señora que no te favorecían para nada - comentó Dante, bajando la mano hasta entrelazarla con la de ella.
- Bueno, fue lo que me enseñaron a ser: una esposa obediente para el CEO Montenegro. Y la ropa... no olvides que en parte fue idea tuya - replicó ella m