Dante llevó a Chloe al puerto. Al principio, ella pensó que sería otro simple viaje en yate, pero ese era solo el comienzo de la cita. Subieron a la embarcación y se acomodaron en la borda, dejando que la brisa suave les golpeara el rostro mientras el sol estaba en su punto perfecto.
- ¿A dónde vamos exactamente? - preguntó Chloe, mirando al horizonte.
- Allá -señaló Dante hacia el frente. Era una isla apartada que, a simple vista, parecía estar completamente solitaria.
Chloe asintió y se acerc