Dime, Dante...
Chloe miró a Dante con los ojos muy abiertos. La pregunta había caído como un balde de agua fría sobre ella. Su mirada se desviaba hacia la pantalla del celular; la imagen de ella era totalmente clara, entrando a aquel club con el antifaz en la mano.
- ¿Desde cuándo? - preguntó ella, sin poder formular totalmente la pregunta.
- ¿Importa? Solo lo sé, Chloe. ¿Qué explicación me darás? - siseó Dante apartándose de ella, con el teléfono aún en la mano.
- ¿En serio quieres explicación a lo obvio?