La oscuridad de los túneles parecía haberse filtrado en la estructura misma de la realidad. El silencio que siguió a la revelación de Arthur Moore no fue roto por el consuelo, sino por el sonido seco de una notificación electrónica que llegó simultáneamente a los dispositivos de Leonard y Malcom. Fue un pitido agudo, el sonido de un sistema colapsando.
Leonard permanecía de pie, su bastón de obsidiana temblando bajo el peso de una verdad que le arrebataba no solo su pasado, sino su derecho al p