El aire del Ártico no solo era gélido; era una barrera física que cortaba como cuchillas de obsidiana. Sobre el manto blanco y desolador del polo, la Fortaleza Blanca del Consejo de los Doce se erguía como un monolito de pesadilla, una estructura de concreto reforzado y escudos de energía que parecía desafiar las leyes de la termodinámica. Libertia, bajo el mando conjunto de una Katie empoderada y un Leonard recuperado de su letargo, no había enviado una flota aérea tradicional. Habían optado p