CAPÍTULO 13: TRAICIÓN EN EL CLUB PRIVADO
El estruendo del cristal rompiéndose aún resonaba en las paredes aterciopeladas de El Elíseo. El silencio que siguió no fue de paz, sino de puro terror. Leonard Sinclair, erguido sobre su armadura de titanio y fibra de carbono, parecía un dios de la guerra antiguo renacido en una era de cables y pistones. Sterling, el hombre que había manejado los hilos de la junta directiva durante décadas, gemía en el suelo, rodeado de fragmentos de champán caro y sang