Tras la confesión sobre Alexander y el incendio de hacía unas noches, Dante decidió que, por el momento, Serafina volviera a vivir en la mansión principal de la familia Romano. La razón era bastante sencilla: Beatriz ya había ido demasiado lejos. Y Dante prefería estar lo suficientemente cerca del centro de la acción antes que dejar que el enemigo actuara sin su más mínima supervisión.
Aunque a Serafina le resultaba mucho más cómodo estar en su propia mansión, sabía que la situación dentro de l