ELENA
El aroma a salsa de soja, jengibre y pollo al sésamo inundó la habitación principal, creando una burbuja de extraña normalidad que contrastaba violentamente con el frío ártico que golpeaba las ventanas.
Alaric regresó del piso inferior cargando dos bolsas de papel madera y una bandeja improvisada. Había cambiado su traje formal por unos pantalones oscuros de algodón y una camiseta negra que se ajustaba a la imponente envergadura de sus hombros.
Verlo despojado de sus armaduras habitual