Tercer año.
Nunca pensé que ese número me provocaría tanto vértigo.
Tercer año de universidad.
Tercer año de decisiones cada vez más grandes.
Tercer año de entender que el futuro ya no es una idea lejana, sino algo que empieza a mirarte de frente.
Lo pensé mientras caminaba por el campus, con el viento de otoño jugando con mi cabello y los edificios antiguos proyectando sombras largas sobre los senderos. Había aprendido a moverme ahí con seguridad, con ese paso firme que papá siempre decía que