Laura creía que tenía el control de la situación; sin embargo, no esperaba que, de manera muy sutil, Adrien se hubiese apoderado de este y ahora él fuese quien le preguntara sobre el futuro de ambos.
Por un momento, se perdió en los recuerdos buenos que tuvieron juntos, en los momentos que solo fueron suyos. Las cosas eran buenas, no fingían, de verdad eran buenas.
Él podía encontrar una flor en el camino, cortarla y entregársela a Laura. Ella la conservaría, la conservaba aún, conservaba como u