Marco, luego de equiparse, salió de aquella bodega, Massimo había tomado dos armas, no estaba seguro del plan de Marco, pero algo que sí tenía presente, era que el hombre que estaba a su lado era completamente diferente a lo que había conocido.
Aparentemente, Marco siempre era un hombre racional, frío, pero con la cabeza centrada, ahora estaba actuando sin pensar las cosas, aquello le daba miedo. Massimo realmente estaba preocupado por Luciano, su madre podría llevársela el diablo, pero su hijo,