Massimo veía cómo sus hijos poco a poco iban llegando a la mesa, hoy habían hecho un pícnic en el jardín, era entre semana y sonaba raro, pero, había sido mucho tiempo separados que disfrutaban de esos pequeños momentos de felicidad.
- Papá, ¿Cuándo podemos ir a las Maldivas? - Preguntó Paolo con gran interés y de la nada.
- ¿Las Maldivas? ¿Por qué el interés? - Respondió Massimo un poco intrigado.
- Paolo tenía novia ahí y no se despidió de ella, papá. Después del secuestro de los niños, tuvimo