Mientras toda una batalla se desarrollaba, Valeria y Pietro, por su lado, se encontraban ingresados en el hospital psiquiátrico “Di Santa Rosa”, ambos con sus propios demonios, ambos con sus propios problemas no resueltos. La pareja estaba tan cerca, pero tan lejos el uno del otro, los días habían transcurrido con normalidad, Pietro había mantenido su estado normal por varios días, lo que había ayudado a la Dra. Serra a abrirse camino por su mente.
En el caso de Valeria, a ella ya solo le faltab